Las reseñas dirán que se trataba de uno de los contrabajistas más importantes de la escena nacional. Otros recordarán que actuó junto a los más grandes y que fue uno de los principales impulsores del jazz en el país. Para todos era simplemente el “Negro” Gonzalez. así, con mayúsculas.

No faltará quien recuerde sus trabajos junto a Jorge Navarro,  Horacio Larumbe, Néstor Astarita, Jorge Anders, Baby López Fürst, Gustavo Bergalli, Pocho Lapouble, Santiago Giacobbe, Eduardo Casalla, Gato Barbieri, Chivo Borraro o Dino Saluzzi.

Otros dirán, y con razón, que fue un promotor incansable de toda iniciativa que permitiera ganar nuevos lugares para la música que amaba.  Pero son los músicos quienes tienen hoy bien ganado el derecho de recordar al Negro Gonzalez, con sus propias palabras.

Como lo hace el guitarrista Ricardo Lew…

“Un tremendo luchador del jazz , sus legendarios boliches con Jazz & Pop a la cabeza fueron el refugio de cientos de músicos de jazz que no teníamos en dónde tocar si no era allí . No fueron pocos los problemas económicos que le generaron estos lugares y que lo voltearon varias veces , pero el Negro siempre se levantaba y volvía a la carga . Estoy seguro que el jazz y todos los músicos que lo tocamos vamos a extrañarlo tremendamente no solamente como persona y como músico,   sino también porque nos quedamos sin casa”.

O como Martín Porto….”Jazz&Pop. Todos los días tienen música. 365 días al año, 2 funciones por día (a veces 3). Cientos de músicos por mes (literalmente), no tenia ni auto. Algunos hablan de la cultura, otros la hacen. Ojala hagan como un Berklee para bolicheros que se llame Grone” .

O como él mismo decía. “Esto fue todo. Si no les gustó, pueden recomendárselo a sus enemigos”.