El próximo Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires prevé una serie de homenajes a la figura de Thelonious Monk,  a 100 años de su nacimiento. Dentro de esa propuesta, destaca la del pianista platense Pepe Angelillo, quien tanto en su “Modo Monk”, el solo piano del 2007, como en “M&M” en dúo con Pablo Ledesma, ya había ofrecido una mirada personal sobre el compositor norteamericano.  “Monk sonó como nadie”, dice Angelillo horas antes de subir al escenario de la porteña Usina del Arte.

pepe angelillo

Fotografía de apertura: Laura Tenenbaum

¿Por dónde crees que pasa la vigencia de Monk, a 60 o 70 años de sus composiciones más emblemáticas?

Creo sin dudarlo que junto Duke Ellington son los dos compositores y músicos de jazz más importantes de la historia, para diferenciarlos de los compositores de la línea de las canciones de la comedia americana, los standards.Brody-Best-of-Thelonious-Monk

¿Por qué persiste cierta idea de que su veta autoral era superior a su estilo pianístico?. Hay quienes señalan incluso que  era un pianista rudimentario. Sin embargo componía una música moderna y de gran complejidad…

Es que Monk no quería “sonar bien”. No le preocupaba. Quería sonar como él. Y tenemos que reconocer que sonó como nadie. Con respecto a lo rudimentario de su toque, yo propongo a quienes consideren eso que intenten tener el peso pianístico que logró Monk y con la complejidad  rítmica demoledora con que lo hizo. Sin hacer amalgamas o polimetrías. Su métrica era esencialmente en 4. Y compuso obras como “Evidence” o “Brilant corners”, que son verdaderos emblemas que traspasaron la historia.

 Decías que Monk sonó como nadie. ¿Cómo describirías esa sonoridad para alguien que no lo escuchó?

Monk tenía una firma en su música. Y esa firma es de raíz negra. György Ligeti, en un muy interesante peritaje, habla de la necesidad de una música “sucia e irisdicente”. Cuando se refiere a esto habla del valor del timbre. Y Monk fue un adelantado en eso. Su sonoridad, estríctamente  tímbrica,  lo hace único.

Además era un músico desafiante, incluso para los propios músicos. Coltrane admitía que la música de Monk le costó y que había aprendido mucho mientras estuvo con él  y Charles Lloyd rechazó el ofrecimiento del propio Monk para integrarse al grupo, porque sintió que no daba la talla…disco

Y Steve Lacy,  uno de los mejores intérpretes de Monk, que  tocó con él seis meses siendo muy joven. Pero luego, desde una honestidad intelectual demoledora,  dejó el grupo y admitió que recién con los años logró entender la música. Lo dejó porqué no comprendía lo que Monk proponía y recién pudo hacerlo años después. Dicho por el mismo Lacy…

¿Y cómo es tu historia personal con la  música de Monk?

Cuando grabé “Modo Monk”, el solo piano de 2007, hice un estudio profundo de su música y lo comenté en su momento en  la desaparecida revista “Cuadernos de jazz” de España. El análisis de algunas de sus músicas,  subjetivo por cierto, me posiciono en un lugar profundo de reflexión sobre el hecho artístico.

¿Cómo fue eso?

Es que la música es una manifestación creativa. No es sólo tocar notas. Te lo digo en otras palabras. Para poder entender el peso del arte de un músico de los kilates de Monk, no alcanza con leer una partitura.

¿Esa es la mirada que persiste en vos cuando volvés a Monk? 23319410_10214454718943876_2703737834969906453_n

Si, claro. Porque sigue siendo una música que tiene enormes posibilidades de abrir sonoridades y explorar expansiones formales.  Pensá que nace en el bop, lenguaje cristalizado si los hay. Pero, como dice mi amigo Martin Gorostiague,  es ” la partera del Bob”. Lo ayudó a nacer, pero no sé le parece. Es que Monk era y sigue siendo,  un creador único en su estilo.

 

Tres visiones de Monk

Pepe Angelillo desde el jazz

Pablo Fraguela desde el folclore

Pablo Estigarriia desde el tango

Domingo 19 de novembre. 16 hs

Usina del Arte. Agustín Caffarena 1. La Boca

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