Miguel Tarzia es uno de los músicos más valorados y requeridos de la escena local. Pero pese a ese reconocimiento, hasta poco tiempo atrás no tenía un disco a su nombre. Esa ausencia ya es historia. Sobre mediados de año el  guitarrista radicado por años en Holanda, editó “Espejos”, su esperado disco debut e hizo que la espera valiera la pena.  

El año promedia inmejorable para Miguel Tarzia.  El guitarrista, parte inseparable de los mejores discos de jazz en la Argentina, tiene por fin el suyo propio.  “Espejos”, su primera producción como líder, es un trabajo sólido y de singular belleza. Con seis temas propios y el aporte de músicos como Juan Cruz de Urquiza, Enrique Norris, Gustavo Musso o Rodrigo Dominguez, Tarzia produjo un disco de esos que están llamados a perdurar. 

Si bien se edita ahora, “Espejos” fue grabado hace unos años. ¿Los temas son también de aquel momento?

Algunos temas son incluso muy anteriores. El disco está grabado en el 2008 y hay varios temas que los hice cuando estaba en Holanda, hace muchos años ya. El primero, “Hacia un lugar”,  tiene más de 10 años. Son temas que tengo desde hace tiempo y que volví a tocar cuando volví acá.

¿Y por qué recién ahora editás un disco que grabaste en el 2008?

Después de grabarlo me fui a vivir a Córdoba y de alguna manera el disco quedó a un lado. Ahora volví acá, hace ya tres años y bueno estoy en el momento en que vuelvo a trabajar sobre este material.

Participaste en tantos discos de otros, formaste parte de tantos grupos, es extraño que no tuvieras tu propio grupo y tu disco hasta hoy…

Lo que sucede es que la vida te lleva por otro lado, lo vas postergando. Tampoco era un impulso tan fuerte como para llevarlo adelante. Recién ahora siento esa necesidad de hacerme más cargo de lo que quiero.  También está el tema económico. Acá es todo autogestión. Si no fuera por eso ahora estaría grabando más temas. Haría un disco de cuerdas, otro con cantantes. Tengo varios temas compuestos, pero no es sencillo poder concretar un disco.

Suena tan ajustado que da la sensación de que está todo escrito. ¿Fue así o hay espacios de improvisación?

Si, está escrito, pero también hay pasajes de improvisación. Los  solos están armados más sobre las formas. Sobre la forma dada en cada tema. Allí lo que se pautó fue el tipo de sonoridad que empleamos. Pero igual, no hay tantas partes free. Si hay consignas, pero que hablan más de espacios. Para que el tema suene más despojado, o sobrecargado, ese tipo de cosas.

Es decir hay indicaciones que apuntan más al clima que buscás…

Siempre hay que dar cierta indicación, porque si no la música va para un lado que vos no querés. Das libertad, pero con cierta consigna armónica. Estamos hablando de músicos muy creativos que se te pueden ir de las manos. Por eso tiene que haber parámetros para que persista cierta coherencia. A veces puede ser que el músico sienta que su solo tiene que ser agresivo y vos querés otra cosa. Eso tiene que estar muy claro

Y como sentís todo el proceso que va desde que componés un tema, el arreglo para que otros lo toquen y la grabación?

Es un proceso es muy interesante. Pensá que tenés temas que surgieron de cantar o tocar la guitarra y despues tenés que adaptarlos a otro grupo. Hay que elegir qué instrumentos querés y cómo adaptar la música a esos instrumentos. Es un juego hermoso.

¿Cómo es componer para vos? Desde lo emocional, solo, con tu guitarra…

Es eso justamente. Una mezcla entre lo emocional y la inspiración. Te ponés a tocar y de pronto encontrás un germen de algo, una pequeña idea. Yo compongo con mi guitarra y cantando. Y si veo que el tema cierra así, para mí ya está. Ese es el comienzo. Si no sale así no va. Pero si siento que está, lo siento a partir de ese preciso momento y de esa instrumentación mínima. A partir de allí puede progresar. Entonces luego tenés el trabajo de llevar esa idea más allá y convertirla en un tema. Después, cuando ese tema está, tenés que hacer los arreglos para que lo puedan tocar otros instrumentos. Trabajar para que interactúen, para que lo construyan entre todos. Como te digo es un proceso muy creativo y muy hermoso.

¿Y cómo sabés que el tema no cierra con esa instrumentación mínima, con la que comenzó? ¿No está el riesgo de empeorarlo en vez de mejorarlo?

Claro ese riesgo está. Empeorarlo en vez de mejorarlo.  Yo vez pasada pensaba en Spinetta.  Hay un tema hermoso, “ Hiedra al sol”, no sé si lo conocés.  Un tema hermoso con guitarra acústica. Es un tema tan bello, la melodía, la letra, la armonía. Pero es sólo es guitarra acústica y voz.  Y yo lo escucho y pienso que se podría poner cuerdas, por ejemplo. Y a lo mejor te queda buenísimo pero tenés el riesgo de perder esa intimidad tan propia de Spinetta. Todo tiene su riesgo.

¿Cuando compones pensás en quienes pueden tocarlo?

Cuando escribí los temas no. Pero cuando armás los arreglos si pensás  en un músico en particular. Cuando pensás las tensiones. Qué voz querés. Cuando ya tenés alguna idea sobre cómo querés que suene, entonces es inevitable pensar en algún músico en particular.

Después está el aporte de cada músico. ¿Cómo manejaste eso?

Cuando tenés un grupo podes marcar absolutamente  todo o lo mínimo y dejar que toquen lo que quieran. Y allí cada uno aporta lo suyo. Para eso la música no tiene que ser muy compleja. Porque una música muy compleja te resta libertad. Estás más atado a la partitura. Acá en este disco hay un poco de cada cosa.  Había temas que tenía totalmente cerrados al momento de entrar al estudio y otras no tanto.

¿Y los arreglos?..vos ya tuviste alguna experiencia. Recuerdo que arreglaste “Camino” de Delfina Oliver. 

Si arreglé el de Delfina. A ella le gustaba mi grupo entonces me pidió que le hiciera los arreglos de su disco. Fue un lindo desafío. Al principio no estaba muy convencido, porque no siento que tengo la formación necesaria para eso. Tuve que leer, preguntarle a otros músicos distintas cosas saber cómo se escribe para vientos, por ejemplo. Pero finalmente el disco quedó muy bueno. Es interesante la experiencia de arreglador.

¿Por qué decís que no tenés los conocimientos necesarios?

Porque no tengo estudios académicos. Pienso que algún día voy a estudiar composición, pero por el momento lo mío como compositor y arreglador es a prueba y error. Y eso tiene algo bueno. Estás cara a cara con la experiencia. Y aprendés un montón. Es cierto que aprendés a los tumbos, pero aprendés un montón.

¿En las presentaciones de “Espejos” vas con los mismos músicos que están en el disco?

Vamos a estar con Carto Brandán, Jero Carmona, Juan Cruz de Urquiza, Patricio Carpossi y Enrique Norris como invitado.

No están los saxos y agregas una segunda guitarra…

Si. Es todo un tema juntar a todo el grupo.Son músicos que están muy ocupados. Cuanto más músicos ponés en un proyecto es más difícil reunirlos. Por eso traté de reunir menos gente, sin perder la esencia de disco. Originalmente iba a estar Rodrigo Domínguez, pero tiene problemas de agenda. Por eso vamos a hacer algunos temas del disco, y vamos a sumarle algunos nuevos.

¿Una segunda guitarra modifica la música del disco?

No, no la modifica. Con Pato vamos a hacer ciertas cuestiones de clima, de efectos, de orquestación. Vamos a jugar con cosas distintas. Nos conocemos hace mucho, somos amigos, como también con los demás músicos del grupo. Eso facilita también las cosas.

Carpossi también estuvo en Holanda. ¿Coincidiste con él?

Sí, claro. El había llegado antes, pero estudiamos y tocamos juntos. Teníamos un grupo bárbaro allá. Con Marcos Baggiani, un tecladista argentino que se quedó en Europa y Robin Verheyen, un saxo belga tremendo que estudiaba con nosotros y hoy toca con Marc Copland, Joey Baron y Gary Peacock.

 

“Espejos”
Miguel Tarzia Grupo
1.-Hacia un lugar
2.-Espejo
3.-Jukenes
4.-Tango
5.-Perséfona
6.-¿Quien eres?
 
Miguel Tarzia, guitarra y composición
Carta Brandán. batería
Jorónimo Carmona, contrabajo
Juan Cruz de Urquiza, trompeta
Rodrigo Dominguez, saxos
Gustavo Musso, saxos
Juan Canosa, trombón en 1,2,3,5 y 6
Enrique Norris, corneta en 1 y 2
Mariano Otero, cello en 3
Grabado en 2008 en Estudio Mandarina por Luis Baqué
 
“Espejos” en vivo en Virasoro
Todos los miércoles de setiembre
21 hs.  Entrada 70$
Virasoro Bar. Club de Jazz
Guatemala 4328.  Reservas 4831.8918
 
Miguel Tarzia guitarras y composición
Patricio Carpossi  guitarra
Carta Brandán  batería
Jorónimo Carmona  contrabajo
Juan Cruz de Urquiza  trompeta