Durante mayo pasado el Centro Cultural Haroldo Conti fue escenario de un festival de jazz que contó con los mejores músicos y grupos de la movida local. Organizado y dirigido por Luis Nacht, el encuentro permitió una mirada sin intermediarios con la saludable actualidad del jazz argento. Valeria Marchese, de la página colega “Con ojos de fan”, estuvo allí con su cámara y da testimonio de  lo vivido en primera persona. 

Texto y fotografías: Valeria Marchese

Hace unas semanas transité el Festival de Jazz en el Conti. La primera reacción que tuve fue: “esto va a estar muy bueno”. Mirando la grilla musical encontré una variedad de música y músicos y sin dudas lo agendé como algo que no tenía que dejar pasar y no me equivoque.

El festival comenzó el día Jueves 21 con Daniel Pipi Piazzolla Trio: Daniel Pipi Piazzolla (bateria), Lucio Balduini (guitarra) y Damián Fogiel (saxo tenor). Le siguió Enrique Norris Trío : Maximiliano Kirszner (contrabajo), Pablo Díaz (batería) y Enrique Norris (corneta y piano).

El día siguiente pude ver y escuchar a el talentoso Ramiro Flores y el Jardín de Ordóñez, una banda que sorprende y donde el público, a medida que iban tocando, incrementaba el nivel de aplausos hasta el final. El cierre fue con el tema “El Ami 8 oxidado”, donde el poder de las baterías a cargo de Tomás Sainz y Pablo Gonzalez, junto a Ezequiel Cantero (guitarra), Hernan Segret (bajo) y Ramiro Flores (saxos y teclados) generaron una ovación. Mucha energía puesta en este grupo, que sin dudas va creciendo a pasos agigantados.

Luego le siguió Urquiza-Tarzia-Urquiza Trio + Lucía Boffo. Sus integrantes: Juan Cruz de Urquiza (trompeta y fluguelhorn), Miguel Tarzia (guitarra, Sebastian de Urquiza (contrabajo) y Lucia Boffo (voz). Canciones que te transportaban a los años 50 y versiones más actuales como “Promesas sobre el Bidet”, de Charly García. Un set vibrante, con muy buenas melodías .

Para terminar la noche Sergio Wagner Quinteto, conformado por: Juan Canosa (trombón), Miguel Tarzia (guitarra), Leonel Cejas (contrabajo), Carto Brandán (batería) y Sergio Wagner (trompeta). Fue la primera vez que escuchaba a este quinteto. Me gusto todo y seguramente el disco que esta planeando editar, sera muy bueno.

La jornada del sábado arrancó con Ernesto Jodos trio, conformado por su líder en el piano, Maximiliano Kirszner  en contrabajo y Sergio Verdinelli en batería. Se trata de un  trio super ensamblado, donde los músicos iban hilando melodías super interesantes.

Le siguió Mariano Sivori Cuarteto, con Gustavo Musso (saxos), Lucio Balduini (guitarra), Daniel ¨Pipi¨ Piazzolla (batería) y Mariano Sivori (contrabajo y composición). El cuarteto tiene un lenguaje y una comunión entre los músicos increíble y eso se advierte en el escenario.

El domingo, último día del festival, se inició con el cuarteto de Hernán Merlo, que integran además de su líder en el contrabajo, Juan Filipelli en guitarra, Fermín Merlo en batería y Alan Zimmerman en piano.

Le siguió Mauricio Dawid Cuarteto, con Mauricio Dawid (contrabajo), Pablo Moser (saxo tenor), Ernesto Jodos (piano) y Fermín Merlo (batería). Fue la primera vez que los escuchaba, me sorprendieron. Uno de los momentos que  capté con mi cámara fue cuando Fermín Merlo le pedía al operador que le subiera el sonido del piano que no escuchaba. Una fotografía que pudo captar lo que pasaba más allá de lo que se expresa musicalmente en escena.

El trío de Patricio Carpossi, con él en guitarra, Maximiliano Kirzner en contrabajo y Pedro Ahets Etheberry en batería; con su mixtura de sonidos llevaron a escena un set sumamente interesante.

Y el cierre esperado del grupo Argentos integrado por: Álvaro Torres en piano, Carto Brandan en la batería, Matías Méndez en bajo, Gabriel Juncos en flauta, el experimentado Alan Plachta en guitarra y Richard Nant, su lider en trompeta y percusión.

El hacedor de toda esta movida, el talentoso Luis Nacht, rescató en cada una de las aperturas de los días de festival, la presencia de la música y el libre talento de los artistas, en un espacio, como la ex Esma, ahora dedicado a la memoria y contra el olvido de años aciagos.

Sin dudas un Festival que viví intensamente desde mi ojo fotográfico, donde me encontré con un auditorio súper cómodo, con excelente luminosidad, un sonido increíble y músicos que interactuaban y desarrollaban su arte, cómodos y felices.

 

 
Valeria Marchese.
Fotógrafa
Con Ojos De Fan