Una nueva voz irrumpe en la escena del jazz local con fuerza y personalidad. Grisel D’Angelo  presentó su prometedor disco debut en BeBop Club, junto a un grupo encabezado por el contrabajista Pablo Carmona.

Desde hace un tiempo los aficionados tienen ocasión de ver y escuchar a Grisel D’Angelo. Sea en un  show personal, destacando en alguna de las jam sessions que  pueblan las trasnoches de los clubes porteños o como invitada de otro músico o grupo en particular.

Ahora, luego de un intenso camino recorrido, la cantante se lanza con disco propio. Y lo hace al frente de un interesante combo, para revisionar con buen gusto un grupo de clásicos, como el “Caravan” de Duke Ellington o “Love for Sale” de Cole Porter.

Entre ellos, Grisel intercala  tres temas nuevos. Uno de su autoría, “La Nausea”, un rockabilly existencialista, como la misma cantante lo define con humor  y otros dos en español del contrabajista Pablo Carmona: “Junto al pie de la cama”, con buen aporte de Fili Savloff  en guitarra y “Nos eleva”, con el saxo de Yamile Burich enmarcando la sensualidad de la cantante.

Dentro de los standards, sobresale la versión de “Ruta 66”, la histórica canción de los años 40 que inició su camino en el jazz de la mano del Nat King ColeTrío, para ser atrapada luego por las huestes del rock, desde Chuck Berry, unos jóvenes Rolling Stones y hasta el mismísimo Pappo, con su recordada versión en español.  Aquí D’Angelo sostiene un mirada más cercana a la de Cole, con buen swing y la inspirada trompeta de Leonel De Francisco en medio de un grupo sólido y bien afiatado.

“Nigth and Day”, la canción que Cole Porter escribió pensando en el estilo de Fred Astaire para el musical “Gay Divorce” y que luego hicieron suyas las más grandes big band de la era del swing, vuelve aquí con aires renovados. La voz de Grisel y el piano de Nahuel Bailo le dan el color justo a uno de esos temas que nunca mueren.

El disco termina con dos de sus momentos más altos. “Girl talks”, una balada de Bobby Troup que bien podría haber sido escrita especialmente para la voz de D’Angelo y  “Summertime” de Gershwin, en una intimista versión con Grisel sólo  acompañada por el contrabajo de Pablo Carmona.

Un buen final para un buen disco debut. Un trabajo cuidado y más que recomendable, que anticipa todo lo bueno por venir en la carrera de Grisel  D’Angelo.  Música para nostálgicos y soñadores. Esos que andan por la ciudad, “perdidos en la noche extraña”.

 
Grisel D’Angelo: voz
Pablo Carmona: contrabajo
Nahuel Bailo: piano / rhodes
Claudio Risso: batería
Leonel de Francisco: trompeta
Yamile Burich: saxo alto / saxo tenor
Fili Savloff: guitarra
Juan Valentino: guitarra

Ingeniero de sonido: Damián Poliak
Grabado en MTT Estudio.
Fotografías y video: Diego Zanotti.